Primera salida:
Fue mi clásico tours por el centro de la ciudad. La fórmula secreta: Cappuccino + juegos = beso.
Algunas historias como “el sueño americano” y mi rutina para adivinar el color de su tanga.
Segunda salida:
Quedamos en que ella vendría a mi cuarto para ver una película. Hizo su viaje interprovincial de casi dos horas. La recojo, hicimos escala en un parquecito que esta unas cuadras antes de llegar a mi casa, algo de besos y caricias y como el atardecer caía nos fuimos para mi habitación. Ese día había mucha gente en la casa y nos tuvimos que regresar de la puerta. De regreso para tomar su carro pasamos por un hotel pero no quiso entrar.
Tercera salida:
Fue anoche. Nos encontraríamos a las 9 de la noche en el “mega plaza”. Llegué plan de las 9:15 y no hay rastros, la marco y me dice que aun está en camino entonces le digo que cuando llegue me dé una llamada.
Son cerca de las 10 y me llama diciendo que ya llegó y preguntando donde estoy. Le hago esperar unos 10 minutos y ahí estaba.
Giann: Pero que tardona que eres mujer
HB: Es que había mucho tráfico
Giann: A estas horas por aquí todos los locales ya están llenos, vemos por x (cerca a donde vivo)
HB: (solo me sigue)
Tomamos una combi y empiezo a molestarle con lo de tardona y aburrida, esto debido a que me dijo que últimamente no salía mucho. Como no tenía sencillo para el pasaje le digo que me preste, que más tarde le devolveré con interés.
Buscamos un bar y le digo “un par de chelas” y entramos. Solo nos habíamos tomado una cerveza.
HB: Quiero ir al baño
Giann: Pero este, no creo que sea recomendable
HB: Si pues, eso es lo que tengo miedo
Bueno ya tenía la excusa perfecta para llevarla a mi habitación o para llevarla a un hotel. Caminamos y pasamos por una tienda de vinos, como nos invitaron a probar compré uno y ahora si directo al asador.
Hasta aquí, había notado a la Hb algo pensativa, un poco distraída. Al comienzo pensé que era porque al siguiente día le tocaba trabajar pero luego me di cuenta que no era por eso.
Giann: Sabes también tengo unas terribles ganas…
HB: jajaja
Giann: De orinar claro esta…
HB: Pero puedes hacerlo ahí en el arbolito jaja
Giann: No pues, yo nunca he orinado en la vía pública
HB: No te creo, si todos los hombres orinan en la vía pública.
Giann: Bueno yo nunca lo hice porque no puedo orinar cuando sé que alguien me está viendo.
HB: Que se te pone tímido jajaja.
Giann: Yo recuerdo cuando operaron a mi viejo, al siguiente día, como no orinaba; la doctora le puso un choro de agua y como no podía entonces le dijo “Sr le vamos a tener que meter una zonda” y al toque se orinó, yo después le jodía “Te acuerdas esa vez que te orinaste de miedo”
HB: jajajajaja.
Giann: Imagínate que te lo metan por ahí. Más aun si la tienes chiquita, jeje
HB: Jajaja.
En medio de risas y buena conversa llagamos a la puerta. Entramos despacito, ya que ella traía unos tacones.
Prendí la tele, nos tomamos un poco del vino. Le di un buen beso.
HB: Estoy en mis días.
Giann: No te preocupes, esto te cura (o sea el vino)
HB: Graciosito (me da unos golpecitos en el brazo)
Lo tome como una prueba, es decir era como para decir “no me toques que te puedo manchar”.
Empezamos con besos más apasionados y el faje se hizo más intenso. Le desabroché el brazier y le saqué el top. Que ricas tetas que tenía esta mujer, no eran ni muy grandes ni muy pequeños, las chupe y ella empezó a gemir. Me saque el polo.
Giann: Vamos a meternos en la cama. Quiero sentir tu piel.
Le quiero sacar el pantalón y como no pude ella me ayuda. Ya la tenía lista. Ella tenía su mano en mi verga y yo le estaba dedeando.
Me levanto, voy por la cajita mágica y las cosas se enfrían un poquito. Le digo que me excite y ella empieza a hacer su trabajo. Después de unos minutos ya estamos de nuevo listos para la acción.
Le empiezo a meter y como la tenía muy estrella, al comienzo le duele un poquito. Para el segundo raund ya se sentía mejor. Pero tuvimos que parar porque yo me estaba manchando. Era cierto, pues estaba en sus días. Nos dimos un duchazo y a dormir un par de horas.
A las cinco y media de la madrugada ya le estaba embarcando para su casa.
Saludos
Fue mi clásico tours por el centro de la ciudad. La fórmula secreta: Cappuccino + juegos = beso.
Algunas historias como “el sueño americano” y mi rutina para adivinar el color de su tanga.
Segunda salida:
Quedamos en que ella vendría a mi cuarto para ver una película. Hizo su viaje interprovincial de casi dos horas. La recojo, hicimos escala en un parquecito que esta unas cuadras antes de llegar a mi casa, algo de besos y caricias y como el atardecer caía nos fuimos para mi habitación. Ese día había mucha gente en la casa y nos tuvimos que regresar de la puerta. De regreso para tomar su carro pasamos por un hotel pero no quiso entrar.
Tercera salida:
Fue anoche. Nos encontraríamos a las 9 de la noche en el “mega plaza”. Llegué plan de las 9:15 y no hay rastros, la marco y me dice que aun está en camino entonces le digo que cuando llegue me dé una llamada.
Son cerca de las 10 y me llama diciendo que ya llegó y preguntando donde estoy. Le hago esperar unos 10 minutos y ahí estaba.
Giann: Pero que tardona que eres mujer
HB: Es que había mucho tráfico
Giann: A estas horas por aquí todos los locales ya están llenos, vemos por x (cerca a donde vivo)
HB: (solo me sigue)
Tomamos una combi y empiezo a molestarle con lo de tardona y aburrida, esto debido a que me dijo que últimamente no salía mucho. Como no tenía sencillo para el pasaje le digo que me preste, que más tarde le devolveré con interés.
Buscamos un bar y le digo “un par de chelas” y entramos. Solo nos habíamos tomado una cerveza.
HB: Quiero ir al baño
Giann: Pero este, no creo que sea recomendable
HB: Si pues, eso es lo que tengo miedo
Bueno ya tenía la excusa perfecta para llevarla a mi habitación o para llevarla a un hotel. Caminamos y pasamos por una tienda de vinos, como nos invitaron a probar compré uno y ahora si directo al asador.
Hasta aquí, había notado a la Hb algo pensativa, un poco distraída. Al comienzo pensé que era porque al siguiente día le tocaba trabajar pero luego me di cuenta que no era por eso.
Giann: Sabes también tengo unas terribles ganas…
HB: jajaja
Giann: De orinar claro esta…
HB: Pero puedes hacerlo ahí en el arbolito jaja
Giann: No pues, yo nunca he orinado en la vía pública
HB: No te creo, si todos los hombres orinan en la vía pública.
Giann: Bueno yo nunca lo hice porque no puedo orinar cuando sé que alguien me está viendo.
HB: Que se te pone tímido jajaja.
Giann: Yo recuerdo cuando operaron a mi viejo, al siguiente día, como no orinaba; la doctora le puso un choro de agua y como no podía entonces le dijo “Sr le vamos a tener que meter una zonda” y al toque se orinó, yo después le jodía “Te acuerdas esa vez que te orinaste de miedo”
HB: jajajajaja.
Giann: Imagínate que te lo metan por ahí. Más aun si la tienes chiquita, jeje
HB: Jajaja.
En medio de risas y buena conversa llagamos a la puerta. Entramos despacito, ya que ella traía unos tacones.
Prendí la tele, nos tomamos un poco del vino. Le di un buen beso.
HB: Estoy en mis días.
Giann: No te preocupes, esto te cura (o sea el vino)
HB: Graciosito (me da unos golpecitos en el brazo)
Lo tome como una prueba, es decir era como para decir “no me toques que te puedo manchar”.
Empezamos con besos más apasionados y el faje se hizo más intenso. Le desabroché el brazier y le saqué el top. Que ricas tetas que tenía esta mujer, no eran ni muy grandes ni muy pequeños, las chupe y ella empezó a gemir. Me saque el polo.
Giann: Vamos a meternos en la cama. Quiero sentir tu piel.
Le quiero sacar el pantalón y como no pude ella me ayuda. Ya la tenía lista. Ella tenía su mano en mi verga y yo le estaba dedeando.
Me levanto, voy por la cajita mágica y las cosas se enfrían un poquito. Le digo que me excite y ella empieza a hacer su trabajo. Después de unos minutos ya estamos de nuevo listos para la acción.
Le empiezo a meter y como la tenía muy estrella, al comienzo le duele un poquito. Para el segundo raund ya se sentía mejor. Pero tuvimos que parar porque yo me estaba manchando. Era cierto, pues estaba en sus días. Nos dimos un duchazo y a dormir un par de horas.
A las cinco y media de la madrugada ya le estaba embarcando para su casa.
Saludos
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